Nidodecuervos un lugar desolador, un eco desgarrador entre barran- cos donde las animas aún creen estar vivas, donde los amaneceres se pierden en polvaredas ocres y secas. Vientos viejos que sacuden y guían a los fulanos a seguir vagando entre calles destruidas por el tiempo. Donde la tristeza es el único adobe en pie y el olor a vida es solo un suspiro a destiempo. Nidodecuervos, un lugar donde nadie habita, donde nadie habitó; de donde decidieron irse a buscar alegría y sosiego o tal vez, el lugar que decidió no ser habitado nunca más…
Zeuqzav Zenitram Orutra





